Colocación de los invitados





Existen dos tipos principales de ordenación para la colocación de los comensales en la mesa de un banquete. Estos dos sistemas, atendiendo a la clásica organización por precedencias de protocolo, desarrollan dos sistemas de idéntica validez para la ubicación apropiada de los comensales

Sistema de reloj: Según este sistema, los comensales se van colocando correlativamente,  por su orden de importancia ya establecido, primero a derecha e izquierda de la presidencia, continuando después con la derecha e izquierda de la segunda presidencia, siguiendo el sentido de las agujas del reloj.

Una vez que los cuatro primeros invitados ya están asignados a sus puestos, se continúa con el mismo sistema, de cuatro en cuatro, hasta completar el total.

Sistema cartesiano: Este sistema, también llamado en equis, establece que los comensales se van situando por orden de precedencia. Primero los comensales de la derecha de cada una de las presidencias y después los de la izquierda, formando una aspa o equis.

Esta forma de ubicación se utiliza normalmente cuando preside un matrimonio o dos autoridades de rango similar.

Además de los sistemas vistos hay otros aspectos a tener en cuenta a la hora de colocar a los comensales a una mesa, y de ellos también dependerá el resultado final de la comida, su éxito o fracaso así como el tipo y fluidez de las conversaciones que surgen en la mesa.

Presidencia: Si el anfitrión no ocupa la presidencia deberá ocuparla el invitado de honor (al que se quiere distinguir u honrar), la persona de mayor precedencia o la persona de más edad

Sexo: Debe haber alternancia entre hombres y mujeres evitando que se sienten dos mujeres o dos hombres juntos. En caso de no poder evitarse esta situación es preferible que se sienten dos hombres en asientos contiguos que dos mujeres.

Ley de descanso matrimonial: Es recomendable separar a los matrimonios, a los hermanos, parientes próximos, socios, compañeros de trabajo o simplemente amigos (es decir, aquellas personas que tengan entre sí lazos familiares o afectivos) para favorecer una conversación amena y fluida. De esta manera, se evita la consolidación de grupos cerrados. Del mismo modo, se buscará evitar que queden sentados frente a frente.

Cabeceras de mesa: Se debe evitar que las mujeres ocupen las cabeceras de la mesa y, a ser posible, que tampoco cierren la mesa, es decir, que no queden en los extremos aunque actualmente a esto último se le está empezando a dar menos importancia debido a que muchas de ellas asisten a los actos por el puesto que desempeñan.

Extranjeros: Si hay invitados extranjeros se les debe mezclar en lo posible con nativos. No sería lógico crear grupos cerrados de extranjeros. en igualdad de rango con un nativo se le cede la preferencia al extranjero por cortesía ya que es el invitado.

Igualdad de rango: A igualdad de rango la mujer casada precede a la soltera, el de mayor edad al joven y el extranjero al nacional.

Incompatibilidades: Para evitar un posible fracaso de la comida debe procurarse una cierta coherencia entre las personas que se sientan juntas. Si se puede evitar, no debemos colocar juntas a personas que se lleven mal, por citar un ejemplo.

Espacio de respeto: En banquetes con varias mesas la parte de ellas que de la espalda a la presidencia se debe dejar libre como señal de respeto.

Ordenación de mesas: Las mesas se ordenarán según su proximidad a la mesa presidencial, teniendo en cuenta que a igual distancia se favorece la centrada con respecto a la ladeada y las que están a la derecha frente a las de la izquierda.

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